En el encantador pueblo costero de Masnou, esta casa de los años 80, con su arquitectura moderna de líneas rectas y fachadas blancas, refleja un espíritu mediterráneo que se integra con su entorno. Rodeada de un jardín en dos niveles, donde la vegetación autóctona y tropical se entrelazan, y con una piscina que invita al relax, este hogar es un oasis ideal para disfrutar del clima y la tranquilidad de la zona.
La reforma ha reimaginado los espacios interiores manteniendo su esencia pero adaptándolos al estilo de vida actual. Nuestro trabajo exteriormente se ha basado en una actualización del “look” de la construcción mediante pequeños detalles. Un maquillaje perpetuo que resalta la belleza de la vivienda.
En la planta inferior, la cocina se abre ahora al salón-comedor y al jardín, creando un espacio fluido donde la luz natural y las vistas al exterior toman protagonismo. Un gran ventanal conecta el interior con la piscina potenciando la conexión con el exterior.
La madera, utilizada como elemento clave, añade calidez y confort, convirtiendo cada estancia en un refugio acogedor durante cualquier época del año. Además, la modernización de las instalaciones y los cerramientos ha transformado esta vivienda en un modelo de eficiencia energética, respetando el equilibrio entre funcionalidad y sostenibilidad.
La pasión por los coches de su propietario hace que el garaje de la casa original resulte insuficiente. La máxima intervención de la reforma propone ensanchar esta zona invadiendo una parte del jardín que en un futuro próximo acabará colonizando su cubierta.
SITUACIÓN:
CAN TEIXIDOR – EL MASNOU
AÑO:
2022
SUPERFÍCIE:
260 M2
ARQUITECTOS:
CRISTINA MORA + DAVID JIMENEZ
COLABORADORES:
NINO SCIUTO + MARC MARIMÓN
APAREJADOR:
ANGEL AYALA
CALCULO:
FRANCESC GORGAS
CONSTRUCTORA:
VILLAREYES S.A.
FOTOGRAFIA:
DAVID JIMÉNEZ