Esta vivienda de inspiración mediterránea es un refugio de calma que abraza la luz y la naturaleza. Su diseño minimalista, enriquecido con detalles cálidos, transmite una sensación de equilibrio y armonía desde el primer instante.
El gran porche, con su sombra acogedora, no solo protege del sol, sino que se convierte en el corazón de la casa: un lugar para compartir, respirar y extender la vida hacia el exterior. Desde aquí, el salón y el comedor interior se amplían de forma natural, creando un diálogo fluido entre el hogar y el paisaje.
En el interior, la cocina y el salón comedor conviven en un delicado equilibrio, conectados pero con su propio carácter. Los amplios ventanales permiten que la luz baile por los espacios y llevan la mirada hacia las terrazas, donde el horizonte se entrelaza con la tranquilidad del entorno natural.
La entrada, con su imponente doble altura, es un gesto de bienvenida que conecta visual y emocionalmente ambas plantas, uniendo cada rincón en un flujo continuo de serenidad. Aquí, cada detalle está pensado para crear un hogar que respira con el entorno y que invita a vivir sin prisa, disfrutando de lo esencial.
SITUACIÓN:
VILANOVA DEL VALLÉS, BARCELONA
AÑO:
2023
SUPERFÍCIE:
205 M2
ARQUITECTOS:
CRISTINA MORA + DAVID JIMENEZ
COLABORADORES:
MARC MARIMÓN
APAREJADOR:
CARLOS CERVERA
CALCULO:
FRANCESC GORGAS
CONSTRUCTORA:
INNTEGRAL S.L.
FOTOGRAFÍA:
DAVID JIMÉNEZ