El edificio se desarrolla en una plataforma elevada orientada a sureste para obtener el máximo de zona verde y jardín. El sótano con el aparcamiento, las zonas de almacenamiento e instalaciones se sitúan en la parte inferior donde la ventilación y la iluminación no son tan importantes.
La planta baja ocupa la mayor superficie permitida por la normativa, aprovechando al máximo las zonas continuas y sin desniveles en contacto con el jardín. La planta superior permite acceder a una terraza elevada de gran extensión. El diseño general se basa en unas líneas sencillas y elegantes que tienen en cuenta el soleamiento, la protección solar en las diferentes épocas del año, a la vez que la privacidad y el confort lumínico de cada instancia.
Todos los espacios disfrutan de ventilación e iluminación natural permitiendo un ahorro de energía a la vez que se garantiza la salubridad del aire y los espacios. La casa se beneficia de la ventilación cruzada permitiendo la regulación de su temperatura en las épocas benignas.
Se incluyen sistemas de aprovechamiento de agua de lluvia para el riego y la piscina, así como la instalación de placas solares para la producción de energía eléctrica y carga de vehículos eléctricos.
La zona principal de la casa, la planta de entrada se diseña como un espacio continuo pero compartimentado. Mediante distribuciones amplias, siempre acompañadas de grandes ventanales que permiten disfrutar del jardín adyacente, se unen las estancias de comedor, salón y cocina. Los ventanales correderos permiten abrir de forma casi completa el espacio al exterior, convirtiéndolos en una extensión del exterior y el interior de la casa.
Las habitaciones se diseñan a medida de los habitantes que las van a disfrutar. Cada mueble, cada luz y cada enchufe se sitúa de forma personalizada organizando el flujo de movimientos y actividades que se van a realizar en las estancias. Se diferencian zonas de dormitorio de las zonas de trabajo y juego con diferentes tipologías de ventanas, posiciones de muebles y calidades de luz natural y artificial.
El exterior se complementa con un jardín mediterráneo natural, con especies autóctonas sin necesidad de riego y repartidas de forma miscelánea.
SITUACIÓN:
SANT QUIRZE DEL VALLLÈS, BARCELONA
AÑO:
2021
SUPERFÍCIE:
335 M2
ARQUITECTOS:
CRISTINA MORA + DAVID JIMENEZ
COLABORADORES:
MARC MARIMÓN
APAREJADOR:
MARC BANÚS
CALCULO:
FRANCESC GORGAS
CONSTRUCTORA:
SERVIOBRES S.L.
EXTERIORISMO:
JARDINS VIUS
FOTOGRAFIA:
SIMÓN GARCÍA -ARQFOTO-, DAVID JIMÉNEZ