El concepto de casa pasiva responde al interés creciente en cuidar el medio ambiente gracias a que permite el ahorro energético. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber.

Nos encontramos en un momento en que la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente están a la orden del día. Y es que nuestro planeta está en peligro, tal y como llevan advirtiendo los científicos desde hace muchos años; por eso es importante que el ser humano tome medidas para mejorar el planeta. Por eso cada vez están más de moda las casas pasivas, que se sustentan en dos pilares:

  • Su construcción respeta el medio ambiente.
  • Han sido creadas para que su consumo de energía, cuya producción es contaminante (salvo que proceda de fuentes de energía renovables), sea la menor posible, casi nula.

¿Significa eso que no necesito la luz y el gas en una casa pasiva?

Las casas pasivas consiguen reducir al máximo la energía necesaria para el perfecto confort dentro de la misma. No obstante, eso no significa que no sea necesario contar con electricidad; al fin y al cabo, el frigorífico y la lavadora van a necesitar de la electricidad para funcionar, así como el internet o la televisión.

Para poder disfrutar del consumo eléctrico, es necesario contratar la luz a una comercializadora. Para ello, puedes utilizar un comparador eléctrico para contratar la luz para así encontrar las tarifas más baratas. En cualquier caso, en lugar de contratar una tarifa de luz igualmente puedes instalar placas solares e iniciarte en el autoconsumo.

Este tipo de instalaciones, aunque requieren de una inversión inicial, puedes resultar a largo plazo más económico que estar conectado a la red eléctrica. Además, disfrutas de una energía que es sostenible con el medio ambiente, algo muy necesario en tiempos del cambio climático.

En cualquier caso, si bien es cierto que es muy recomendable, no siempre podemos contar con la inversión. En estos casos siempre puedes optar por un contrato eléctrico que ofrezca energía procedentes de energías renovables, que ofrecen además un coste variable fijo y no con un precio de la luz por horas y, además, son igualmente sostenibles con el medio ambiente. En cuanto al precio de las mismas, siempre son muy competitivos.

¿Por qué todos quieren tener una casa pasiva?

La idea de las casas pasivas viene de lejos; uno de los estándares más conocidos, la Passivhaus, surgió en la Alemania de finales de los 80 (si quieres saber más información, te recomendamos una lectura muy interesante que puedes encontrar aquí) así como el Minergie o el LEED. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando ha despertado el mayor interés. Pero, ¿cuáles son los motivos? Podemos encontrar tres razones de peso.

  1. Las viviendas pasivas, al no precisar tanta energía, consiguen que la factura de la luz y el gas sea muy reducida en comparación con una vivienda tradicional.
  2. Nunca pasas frío ni calor. Esta modalidad de edificios están perfectamente aislada por lo que te evitarás el calor estival y el frío invernal.
  3. El aislamiento hermético se traduce en una mejora de la salud de los inquilinos ya que apenas entra polvo y ácaros.

En resumidas cuentas, las casas pasivas suponen una ayuda tanto para el medio ambiente como para el propio inquilino.