Una buena fachada aislante proporcionará una buena estabilidad de la temperatura interior, aislándonos del frío en invierno y del calor en verano.

Una buena fachada aislante proporcionará una buena estabilidad de la temperatura interior, aislándonos del frío en invierno y del calor en verano.

Una de las consultas más habituales que tenemos en 08023 Arquitectos es qué tipo de fachadas y ventanas se debe tener en cuenta a la hora de renovar la vivienda o construir su nueva casa. Una buena envolvente nos ayudará a reducir la factura energética aumentará la comodidad de nuestro hogar.

Existen múltiples soluciones  que pueden adaptarse a cada casuística: rehabilitación energética, obra nueva, reformas,  presupuestos, etc. El principal punto a tener en cuenta es que, en términos de energía, se ha de pensar a largo plazo.

Puede que unas ventanas o una fachada tengan un precio más elevado por su mayor aislamiento en un primer término. Pero si tenemos en cuenta el ahorro en la factura que proporcionarán en los años siguientes, nos daremos cuenta que el sobrecoste lo amortizaremos en poco tiempo. Un cerramiento y unas ventanas con un aislamiento mínimo pueden ser económicas al inicio pero con el paso del tiempo podemos pagar muchas veces su precio.

Un buen espesor de aislante puede ser una pequeña inversión que nos ahorre miles de euros durante muchos años

¿Qué tipos de cerramiento de fachada y ventana existen en el mercado? ¿Cuáles son los más demandados?

Hay muchos tipos de fachada en la construcción. Las más comunes son las fachadas de una capa –u hoja- trasdosadas por el interior, las fachadas de dos hojas con cámara y las fachadas ventiladas.

Existen múltiples factores que afectan al ahorro y la eficiencia de una fachada. Pero quizá uno de los más importantes sea el grosor y posición de la capa de aislamiento. Cuanto mayor sea su espesor y más al exterior se encuentre, mejor funcionará. Una zona ventilada entre las diversas capas que forman la fachada proporciona un mejor aislamiento, una barrera contra la humedad y un  menor consumo energético.

Las ventanas se componen de dos elementos -hablando a nivel de aislamiento- el marco o perfilería y el vidrio. El vidrio supone el 80-85% de la superficie de la ventana, de forma general. Si colocamos un buen vidrio estaremos instalando una buen aislamiento asegurando un importante ahorro de energía. Los vidrios dobles son fundamentales en cualquier tipo de ventana según el Código Técnico de Edificación. Un espacio amplio (>12mm) entre las capas del vidrio permite un buen aislamiento acústico y térmico.

Los vidrios triples con dos cámaras aislantes ofrecen un aislamiento excelente y empiezan a instalarse en casas pasivas y de alta eficiencia energética. Actualmente se imponen los vidrios bajo emisivos, son unos cristales con una cámara especialmente aislante con un precio más elevado que la media pero el aislamiento proporcionado hace que se amorticen en pocos años.

La elección de unas buenas ventanas aislantes puede proporcionarnos un gran confort y con el paso del tiempo, ahorrarnos mucho dinero.

Respecto al marco de las ventanas, los principales tipos de perfilarías que podemos encontrar son aluminio, PVC, madera y acero.

  • Las ventanas de PVC son grandes aislantes pero deterioran su aspecto -color, textura- con facilidad con el paso del tiempo.
  • La ventanas de aluminio pueden ser simples o con rotura del puente térmico –RPT- . Estás últimas son más aislantes que las primeras y empiezan a sustituirlas. Tienen multitud de acabados y su durabilidad es extraordinaria.
  • Las carpinterías de madera son las que mejor aislamiento proporcionan acompañadas de una estética natural. Su inconveniente suele ser sus precios elevados y un mantenimiento continuo.
  • Las ventanas de acero son menos comunes se suelen utilizar mayormente uso en rehabilitaciones de edificios protegidos o emblemáticos. Tienen un aislamiento muy inferior al resto de competidores y presentan problemas con las dilataciones. La estética y el uso en grandes dimensiones son sus grandes valedores.

A la hora de tomar una decisión, el cierre de las ventanas también es muy importante. Las ventanas correderas son las que menor capacidad aislante poseen ya que el cierre es mínimo. Las ventanas batientes poseen un cierre hermético evitando filtraciones de aire, mejorando el aislamiento térmico y acústico.

Los últimos modelos de ventanas incorporan mecanismos de microventilación que permiten la ventilación de las diferentes estancias con las ventanas cerradas, muy útil si vamos a pasar gran tiempo fuera de la vivenda o en zonas muy húmedas. 

¿Qué tipo de cerramiento se recomienda para una casa media? ¿En qué debe basarse el cliente para elegir?

Los clientes deben pensar en una inversión a largo plazo. El aislamiento tiene un precio bajo y a lo largo de los años nos ayudará a ahorrar mucho dinero y a contaminar mucho menos, ya que consumiremos menos energía. La energía fósil cada vez tiene un mayor  precio y cuanto mejor sea el aislamiento menos consumiremos y menos gastaremos.

La fachada ventilada y ventanas de aluminio con rotura del puente térmico con vidrios bajo emisivos son artículos con un precio elevado inicial pero amortizan su sobrecoste en ahorro energético al poco tiempo.

Los sistemas de aislamiento térmico exterior o SATE, se están imponiendo como soluciones eficientes de aislamiento tanto en obra nueva como en rehabilitación. Su sencillez y facilidad de colocación permite crear una capa continua de aislante exterior acabado con un mortero impermeable. La relación entre el precio y el aislamiento es muy buena, es fácil de colocar y permite gran variedad de acabados.

Las ventanas más utilizadas son las de PVC y las de aluminio RPT a partes iguales. Los vidrios cada vez son más gruesos y su aislamiento mayor con un ahorren calefacción  en torno al 30%.

No dejarnos las ventanas abiertas con la calefacción encendida y no abusar de la climatización nos ayudará a no contaminar el medio ambiente

¿Cuál es el ahorro que se puede conseguir con un buen cerramiento frente a otro de peor calidad y uno deficiente?

Un aislamiento eficiente en cubiertas, ventanas y fachada nos puede permitir ahorrar hasta un 70% de la nuestra factura. La inversión se recupera en muy poco tiempo y los años extras de vida útil del edificio, es un ahorro extra y una mejora del medio ambiente.

En las reformas y sobre todo en grandes edificios es donde más se nota la instalación de un aislamiento eficiente. El confort que proporciona una buena fachada y unas ventanas eficaces hacen más cómodos nuestros hogares y lugares de trabajo.

Ahora coexisten diversas ayudas económicas para la construcción y rehabilitación energéticas como las del IDAE -Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía, http://www.idae.es – y a nivel autonómico y municipal ayudas a la rehabilitación y eficiencia energética en edificios antiguos o en construcción. Puedes preguntar en tu municipio las ayudas disponibles.

 Direcciones web ayudas IDAE:

El mejor ahorro es un buen uso de las instalaciones y de los edificios. Si las personas invierten en buenos aislamientos y después dejan ventanas abiertas, calefacciones encendidas, etc. , no servirá de nada.

Ya no hay excusa para no ahorrar en tu factura y mejorar el aislamiento de tu casa. ¿Te animas a que tu casa te ayude a ahorrar?

Ventanas y fachadas que ayudan a ahorrar
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